Cuando somos chicos, venimos llenos de luz, con ganas de crecer y hacer más, pero conforme vamos creciendo esa luz se va apagando.

Así lo mencionó Ricardo GP en la 2ª Cumbre Internacional Padres de Ahora, en donde compartió algunos consejos para no matar los sueños de nuestros hijos, te compartimos varios de ellos.

Para que nuestros hijos sigan sus sueños debemos quitar el no de nuestro vocabulario.

Por lo general, les enseñamos qué no deben hacer y nos olvidamos que es más

importante enseñarles las cosas desde un punto de vista positivo, por ejemplo, en lugar de decirles “no te subas al árbol porque te vas a caer”, debemos decirles, “si te subes al árbol y te caes puede pasar esto”.

Cuando desde pequeños nos dicen lo que no podemos hacer, crecemos con la idea de que
las cosas pueden salir mal, lo que va poniendo un límite a nuestra capacidad creativa, y cómo adultos nos hacemos cada vez más inseguros.

Además de deshacernos del “no”, debemos dejar atrás nuestros miedos y no transmitirlos a nuestros hijos.

No porque algo nos haya salido mal en el pasado, quiere decir que se repetirá con nuestros hijos. Hay que recordar que los niños van a ir dibujando su propio camino.

A veces por nuestros miedos e inseguridades, obligamos a nuestros hijos a hacer cosas que no quieren como, por ejemplo, obligarlos a estudiar la carrera que nosotros queremos.

Para que nuestros hijos sean realmente felices en su futuro, debemos cuidar su libertad y darles la posibilidad de elegir.

Son libres de elegir lo que quieren estudiar, elegir sus amistades, elegir su ropa, siempre elegir. Claro que como padres queremos que siempre elijan lo mejor, pero en lugar de obligarlos a hacer algo podemos simplemente darles consejos y apoyarlos.

Ya entendimos que debemos eliminar el “no” y los miedos, ahora un punto muy importante que debemos saber es aprender a escuchar a nuestros hijos.

A veces como padres cometemos el error de siempre decirles a nuestros hijos que deben hacer, y nos olvidamos de escuchar sus propios deseos.

Muchas veces los niños dejan atrás sus sueños porque creen que no tienen la capacidad de lograrlo, volvamos al ejemplo de la carrera, si nuestro hijo quiere estudiar cierta carrera y nosotros le decimos que no la estudie porque no hay oportunidades laborales o porque es muy difícil, ellos marcarán esa idea en su mente.

Escucha a tus hijos, deja que te platiquen sus sueños y en lugar de transmitirles inseguridad y miedos, muéstrales tu apoyo y hazles ver que sea donde sea que se desarrollen serán capaces de lograr grandes cosas.

Impulsa a tus hijos a que tengan sueños siempre y cada vez más grandes.

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