¿A quién no le gusta jugar?

El juego es una actividad que todos los seres humanos, en algún punto de nuestras vidas hemos experimentado, es algo que sin saber por qué nos llena de satisfacción cada vez que lo practicamos.

Mariana Ruiz, vocera de Gymboree México, explicó en la 2ª Cumbre Internacional Padres de Ahora, que el juego es una actividad natural que se ha estudiado desde los griegos y que ayuda al desarrollo y proceso de maduración de los niños.

El juego tiene ciertas características que lo hacen especial:

  • Es libre y espontáneo
  • No tiene un objetivo específico
  • Es disfrutable y placentero
  • Está motivado por cuestiones internas, es decir que la satisfacción es interna.

El juego ayuda a los niños a entender el mundo que los rodea e interactuar en él.

Cuando se combina el juego con algún método de aprendizaje, los resultados pueden ser muy exitosos.

Kidzen cumple con ello, pues combina el juego con terapias para que los niños al momento de divertirse mejoren sus habilidades de atención, concentración y control de impulsos.

Aunque Kidzen puede ayudar a todos los niños, está enfocado principalmente para aquellos con TDAH.

Como ya se sabe, los tratamientos para el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad han sido hasta ahora fármacos y procesos psicológicos, y sí, los niños podrían mejorar gracias a esto, pero qué mejor que ayudarlos a través del juego.

Debemos pensar que a veces, la mejor manera de ayudar a nuestros hijos no es a través de tratamientos complicados y tediosos, sino que debemos buscar alternativas divertidas para ellos.

Anuncios